Lo primero, acondicionarlo, basándome en la reutilzación de viejos materiales que tenía en un almacén familiar. No es fácil, es más, decorar a partir de cero, hubiera sido más económico y sencillo. Pero, ni mucho menos sería más entrañable, la energía positiva entraba a través de objetos del pasado, un buen augurio.El segundo reto: darlo a conocer, tras varios años dedicada al mundo de la publicidad, no escatimé en medios, y, lo cierto es que conseguí que muchísima gente oyera su nombre, aunque no supiera muy bien en qué consistía.
El tercer reto: la calle, una calle (Barrio Verde) con historia, muchísima historia comercial, en pleno centro, pero que estaba atiborrada de coches, era oscura y, prácticamente intransitable. Hoy es peatonal y está muy bien iluminada.
Por Mi Sitico han pasado anticuarios, bibliófilos, perfumerías, tiendas de moda, estudios de decoración, artistas, y también, talleres, cursos, actividades culturales, espectáculos...y todo en algo menos de 200 metros cuadrados.La última locura: una mini feria maravillosa, en la que estamos viendo moda, decoración, gafas de sol, artesanía, bisutería, lencería, abalorios, robots de limpieza, recuerdos... y, claro está, arte.
Cuando ésta termine, allá por septiembre, tengo un plan: alquilarlo todo, ya que su valor (no su precio), ha aumentado mucho, ya no es un local oscuro, en una calle intransitable e intransitada, sino todo un precioso espacio, completísimo y muy bien situado.
Hoy me han preguntado si tiene "novios", y si, tiene ya unos cuantos, pero a ver con quien se casa, lo cierto es que sería maravilloso que me quedase un rinconcico para mí, para seguir organizando exposiciones y cursos, y supongo que ese "novio" que me permita esa condición, será quien se lleve "el gato al agua". Además, con la vidilla que da tener al lado ese tipo de actividades, no puede sino favorecerle.
De momento aún nos queda feria para rato, me encanta que entren a visitarla, pues tengo tiendas únicas (como por ejemplo, la de avalorios) que no se encuentran en ninguna otra parte. Y un par de espacios a disposición de aquella tienda que necesite promocionarse. Ya ves, ponerte un punto de venta, atendido y promocionado, y que te cueste unos 150€ al mes, con todos los gastos incluidos...
Si, bueno, le estoy dando publicidad ahora... en fin, no tengo remedio, es mi criatura, y no lo puedo evitar.

